DISFRUTANDO
Lentamente, sin ganas, me desperezco,
resistiéndome de antemano a abrir los ojos.
Igualmente la claridad se ha filtrado,
ha burlado, sutilmente, mis cortinas.
Sé que un nuevo día ha comenzado;
estiro mis brazos hacia el cielo
y doy gracias a mi Dios por este estreno
al que ya no me opongo descubrir.
Aun, sin mover los párpados,
repaso mentalmente mi agenda,
todavía el despertador no ha sonado,
entonces... juego a seguir soñando
el sueño que yo misma deseo, lo creo.
Mis sábanas se hallan tibias,
en cualquier instante las voy abandonar,
cuando el "tirano" comience a chillar
ya no tendré excusas para seguir aca...
Mientras tanto disfruto del mejor momento;
este pequeño espacio de tiempo;
que me separa de mi amado lecho
a mí anhelado café matinal...
Alfonsina Pais



